¿Cuál es el Rol del Psicólogo ante los problemas del comportamiento social?  En el marco de las políticas de salud mental.

pandemia


A modo de breve reseña se plantean dos posturas tradicionales de las corrientes psicológicas que explican el comportamiento humano, así como  el rol del psicólogo en este contexto de pandemia.

Diversos autores del modelo conductual refieren que el ser humano aprende por observación, refuerzos y castigos, en la infancia. Un niño que tiene modelos de padres positivos tendrá muchas posibilidades de ser buenos ciudadanos en su posterior desarrollo psico-social, en este proceso interaccionaran  los premios como castigos para el aprendizaje del infante. El  aprendizaje por observación fue desarrollado por observación como modelo de explicación del aprendizaje de Bandura, el cual guarda vigencia en la actualidad. Si no hay modelos positivos que modelar, ¿a quien se modela?, cabria preguntarnos.


Lo que observamos en el actual panorama es un problema de comportamiento de parte de la sociedad. Los deficits en la ausencia de imágenes parentales sanas y grupos sociales con problemas en aspectos de crianza, generados por problemas psicosociales. 

Las crisis generan confusión en quienes la padecen,  los psicólogos son el gran ausente en el marco de las políticas públicas en salud mental y lo que atravesamos son problemas de comportamiento social.

Quienes tienen mucho que aportar y no aportan al no ser considerados con la relevancia necesaria en las actuales políticas públicas de salud. El intrusismo es grande en la psicología de nuestro país. Para muestra la propuesta de un psicologo por colegio publico, o la labor en el ámbito de familia y pareja en el espacio comunitario con déficit, siendo los principales eslabones de la sociedad.

Los diversos gobiernos de turno solo se preocuparon por la salud de tipo orgánico y con un bajo nivel de inversión que nos pasa ahora la factura, mas no del comportamiento de la sociedad, y específicamente de la función del psicólogo. Se cosecha lo que se siembra.  Es doloroso cosechar anomia  (en algunos sectores de nuestra sociedad), falta de empatía, individualismo e inseguridad social.

El aislamiento social convoca al comportamiento social, desde lo psicológico, lo psicosocial y lo sociológico.

El rol del psicólogo en nuestro país, tiene mucho que aportar pero no tienen un lugar definido en el desarrollo de nuestra sociedad y que debe de tenerlo en el ámbito: educativo, clínico y social.

El problema del comportamiento social que atraviesa nuestra sociedad en la pandemia va por diversas aristas de las que se mencionara algunas: el nivel de estado de bienestar compartido por nuestro país, donde el bienestar es solo percibido por un sector de la población, el déficit a nivel instructivo, donde se observan limitaciones en sector educación desde la estructura, el déficit de capacitación de quienes forman, si no cabría observar el modelo educación de Finlandia donde el docente es un pilar para una sociedad orientada al bienestar. La corrupción es otra arista, donde esta dejado secuelas y persisten a la actualidad, los medios de comunicación tienen los mejores ejemplos publicados.

Tenemos a una sociedad con mucha desconfianza, con problemas de salud mental no abordados, donde la violencia es persistente, entre otros problemas adicionales.

Sin embargo, cabe preguntarnos que está sucediendo en este contexto de crisis donde observamos que un sector de la población presenta dificultades para seguir las normas sociales.

No es nada nuevo el reflexionar sobre el rol de las imágenes parentales ausentes. Ausencia o déficit de padres buenos en el proceso formativo, fundamentales para ciudadanos con una salud mental positiva y aquello lo recojo de Winnicott, quien nos menciona la función de los padres y de la función del sostén emocional, con padres suficientemente buenos, que comparten un entorno bueno y nutritivo, lo cual nos muestra un entorno, por lo contrario, muy adverso, desolador y desértico.
Klein nos planteó un pecho bueno y uno malo, por lo pronto el estado (en gobiernos anteriores) mostro un pecho bueno a un sector de la población y uno malo a los sectores vulnerables.

El comportamiento social no se puede cambiar en unos meses, cuando la población no aprendió a dialogar y consensuar en base a un bienestar general. Será necesario pensar en otra estrategia. Los ejemplos surgen a diario en los medios de comunicación donde se agrede a quienes nos cuidan y no se toma un contacto con la realidad sobre el problema que atravesamos todos.

Psicólogo Alvaro Silva
C.Ps.P. 7425