TERAPIA BREVE

¿Qué es la terapia breve?


Al respecto Theodore Millon y Roger Davis, mencionan;

Un corolario de la ley de Murphy, según la cual "si algo puede ir mal, ira mal" establece que "el trabajo se amplía para cumplir el tiempo que tiene asignado". Sin embargo, con la aparición del sistema de gestión sanitaria, en la actualidad es necesario que los psicoterapeutas consigan más cosas en menos tiempo. El énfasis en eficacia ha provocado la aparición de diversas terapias breves y a corto plazo, … desgraciadamente estas terapias se engloban por la importancia que se asigna a su duración, y no por su esencia. Pensamos que la duración de la terapia debería estipularse a partir de la naturaleza del problema, y no por una necesidad económica. Los modo de terapia que se deben cumplir en un tiempo determinado albergan, naturalmente, los problemas manifiestos. El objetivo es resolver los problemas inmediatos y finalizar la terapia.

Por otra parte, la personalidad es estable a lo largo del tiempo y en las diferentes situaciones. Además, los trastornos de la personalidad hacen a los individuos vulnerables a desarrollar otras patologías que perduran a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones. Una vez se presentan otros trastornos …, su curso y su tratamiento se complican todavía más por la presencia de problemas de personalidad. Los clínicos saben que un paciente deprimido con un trastorno de la personalidad es mucho más complicado de tratar que un paciente sin este trastorno de la personalidad. La tendencia terapias breves o centrarse exclusivamente en el problema inmediato más grave supone un sesgo hacia lo que se manifiesta y se operativiza con facilidad. A fin de mejorar los resultados, la terapia debería combinar diversas intervenciones de manera que se convirtiera en algo más que en la suma de sus partes, tal como la propia personalidad.

Factores comunes

Los defensores de este abordaje buscan elementos comunes a toda la psicoterapia es que han demostrado ser eficaces. En sí mismo, se trata de un comienzo digno de admirar. Sin embargo, sigue siendo dudoso que un solo conjunto de características necesarias y suficientes demuestra la misma eficacia en todos los trastornos mentales. En cambio, estas características proporcionan una base para una terapia efectiva, con la que comparar la eficacia de tratamientos específicos. En realidad, sería necesario que la terapia cognitiva para la depresión fuera más efectiva que, por ejemplo, la simple calidez y empatía de un terapeuta. A su vez, resultaría sorprendente si todos los sujetos pudieran ser tratados eficazmente contra de cognitiva a solas, independientemente de un trastorno de la personalidad. El hecho de que las diversas psicoterapia es de las escuelas sean igualmente eficaces no demuestra que las terapias tenga factores en común, sino que no cabe esperar que una visión parcial de la personalidad tenga mayor frecuencia de éxitos que otra cualquiera. Partiendo de que la personalidad es un conjunto de variables que engloban la matriz entera de la persona, cualquier intento de tratar el fenómeno global desde una perspectiva única estará condenado al fracaso. En el caso de los trastornos de la personalidad, lo cierto es que todas las formas de terapias son igualmente buenas, sino que todas son malas por igual.

Eclecticismo técnico

no hay duda de que el eclecticismo supone un avance frente a la psicoterapias de las escuelas del pasado. Desgraciadamente, los terapeutas dicen: "Me considero ecléctico”, como si el eclecticismo fuera o un partido político al que pertenece en un lugar en actitud ante la práctica de la psicoterapia. El eclecticismo técnico es un intento loable de avance hacia las tenaces dificultades, donde la menor de ellas es el clima contencioso de cientos de terapias y, probablemente, la misma cantidad de teorías de la psicopatología de la personalidad. Apelando a todo lo que funciona, el cambio como objetivo último la terapia avanza hacia la primera línea.
Sin embargo, el eclecticismo constituye una mera fase intermedia en el desarrollo de la psicoterapia. En ausencia de una teoría completa de la naturaleza humana, categoría que englobarse a cada persona en una matriz de leyes psicológicas, debemos seguir siendo eclécticos. En este caso, el eclecticismo simplemente se apropia de las técnicas que funcionan dada la naturaleza de las dificultades que se deben resolver, actuando básicamente como una forma de afrontar la complejidad de las personas y sus patologías hasta que aparezca una teoría mejor o mejores medios. Por tanto, el eclecticismo es un reflejo de la relativa inmadurez de este ámbito, pero no su naturaleza básica.

Aún en el caso de que el eclecticismo resultar satisfactorio en todos los casos, no sería científico hasta que la investigación determinara el por qué de su eficacia. El hecho de saber de qué funciona no es suficiente. Una técnica o un instrumento puede funcionar bien e incluso utilizarse para mayor beneficio social, pero mientras sus mecanismos internos siguen siendo un misterio, se seguirá cuestionando. Como ciencia aplicada, la psicoterapia no puede avanzar informando simplemente de la eficacia de una técnica concreta en un trastorno determinado. El hecho de que alguien descubre terapia muy eficaz podrá hacerle famoso y ser reconocido para siempre en el campo de la gestión sanitaria, pero no le convertirá en un científico.

MIllon, T. y Davis, R. (2001). Trastornos de la personalidad en la vida moderna. Barcelona: Masson