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Conocenos: Especialista en terapia de pareja

Psicoayuda Lima-Perú. Se encuentra dirigido por el psicólogo Alvaro Silva Távara con colegiatura n° 7425, quien cuenta con una amplia experiencia y trayectoria profesional con más de 15 años en el ámbito de la consulta psicológica, salud mental comunitaria, acompañamiento e intervención en psicoterapia desde la consulta psicológica individual, de pareja, familia, grupos y organizaciones. Además de contar con experiencia en docencia universitaria.

Alvaro

Lic. Alvaro Silva Távara

Director general

Servicios de psicologia y terapia de pareja


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Psicólogo Lima | Perú | Consultorio psicológico: Terapia de Pareja

 

Horario de atención de atención: Lunes  a Sábado de 3:00 a 9:00 de la noche. Previa cita por teléfono al 980-980-808

Psicoayuda es un consultorio psicológico privado que se orienta principalmente a la atención del:

Abordaje de  terapia de pareja, la cual es una de las especialidades del consultorio psicológico, tratando  problemáticas como: Infidelidades presenciales y virtuales, crisis de pareja, separaciones, problemas de comunicación, dependencia emocional, celos, separaciones y re-encuentros, relaciones conflictivas.

El abordaje se realiza dentro de un marco de terapia tradicional  y desde las psicoterapias psicoanalíticas y la focalización en psicoterapia, desde las psicoterapias breves. Manteniendo una línea del Dr. Hector Fiorini del Centro de Estudios de Psicoterapias de Buenos Aires, y considerando los aportes de la programación neurolingüística - PNL, hipnosis clínica,  el Psicodrama, la Gestalt, Terapia Sistemica y  Arteterapia enfocados a la pareja.

 

El  amor de pareja también  puede diluirse: Conflictos  y alternativas

 

Son muchos los motivos por el que el amor en la pareja se diluye y puede desembocar en una separación definitiva en un lapso de tiempo. Sin embargo, es importante que la pareja explore y dialogue  que es lo que para ellos es el amor y que es lo que espera del otro, producto de aquel amor.

En ocasiones uno de los miembros conceptualiza el amor como el trabajar con intensidad para que a la pareja no experimente déficits ni ausencias materiales. Sin embargo cabría preguntarse si es acaso lo que el otro desea de la relación.  En la polaridad se han encontrado a miembros de la relación de pareja que prefieren vivir la inmediatez y disfrutar para el presente sin vislumbrar un proyecto futuro. Quien han sido calificado por sus parejas como “sin proyectos” y sin ambición. Motivo que ha generado que la pareja se diluya, expresando un malestar en el que no observan un futuro a la relación.

En otros escenarios, cuando uno de los miembros planifica su vida, su proyecto profesional y le solicita al otro miembro que se amolde a su visión de futuro. Debido a que tiene sus prioridades. En este sentido cabría preguntarse la pareja si las prioridades deben ser  compartidas y dialogadas por ambos miembros. Explorar su proyecto como pareja, sin que el otro renuncie por amor al otro, considerando que las relaciones pueden atravesar crisis como separaciones, quien da todo, corre el riesgo de quedarse sin nada internamente, es muy probable que ante  separación de pareja quede una ausencia, tristeza y enojo. Por darlo todo abnegadamente.

La infidelidad, como fenómeno genera muchos resquebrajamientos y  rompimientos en la pareja. Sin embargo,   si puede rearmarse una relación posterior a la infidelidad, cada relación es única y particular, lo que le funciono a una, no necesariamente tendrá que funcionar con otras. Considerando, las circunstancias, contextos, motivos, involucramiento, situación o situaciones de infidelidad, agotamiento del miembro que se considere víctima. Y se  podrán sumar otros diversos factores como estructura de personalidad de los miembros de la pareja,  vínculos  familiares, contexto económico, impacto en terceros, sociedades laborales, etc. En este sentido cabría preguntarse, si ambos desean seguir como pareja, la intervención en psicoterapia individual es también una buena opción ante el impacto de la infidelidad en la pareja.

La pareja podría re-iniciar su relación dialogando y  de explorando en la sesión de terapia de pareja   lo que unió, los une en la actualidad, los que los separa  y  para que desean seguir unidos como un punto de inicio. (Mirarse en el pasado, en su presente y futuro).

Cuando se plantea el amor que se diluye, es que este no se desaparece de un día al otro, este cambia y se orienta en otro sentido. Sentido que debe ser orientado adecuadamente. La separación de la pareja no sucede de un día a otro, la separación se inicia desde la desilusión por otro, ante la pérdida de una imagen idealizada. Es importante el procesar y aceptar que el otro no es perfecto y tratar los temas que generen malestar oportunamente y no dejarlos pasar para ser dialogados posteriormente. Lo cual nos lleva a una trampa: La de darse permiso para separarse luego que se ha sido víctima de otro -colocando a ese otro como victimario- por tanto tiempo. La responsabilidad de es ambos miembros por acción u omisión.

 

PROBLEMATICAS QUE GENERAN LA SEPARACION DE LA PAREJA

 

Algunas de las problemáticas observadas  en la consulta de terapia de pareja ha sido el deseo  de cuidar al otro en exceso, buscando  el “fusionarse”, entendiéndose esta que cuando se juntan y funden dos elementos  se pierden ambos para dar origen a uno nuevo, en este sentido el fusionarse en una pareja implica la perdida de ambos miembros, de sus características, modos de ser, en pro de   desarrollarse en solo un mundo del  uno para el otro, sin que exista nada más.  En algunas parejas puede funcionar, sin embargo, implica la pérdida de la propia individualidad en algunos miembros se observa una lucha por superponerse en la vida del otro, lo que generara una asfixia en la relación,  que conllevara en el tiempo a una probable separación.

La idealización en la pareja se convierte en una característica del proceso de enamoramiento. Característica que dificulta percibir y aceptar a la pareja  con sus peculiaridades más cercanas a la realidad, donde solo se observan sus cualidades. Los elementos de déficit son negados y escindidos.  En el desarrollo de la pareja como tal,  con la intervención de las vivencias y experiencias  en el tiempo, la idealización  se va diluyendo.  En una pareja con un vínculo sano es recomendable el evitar idealizar y aceptar al otro con sus déficits y cualidades.  Lo que facilitara en la relación la unión con otro que puede equivocarse y que no es perfecto.

La confianza la podemos entender como uno los pilares de un vínculo sano en la relación de pareja, las dificultades surgen cuando la desconfianza se evidencia con una característica de la pareja, en la que ambos comienzan a medirse en sus pasos, o al relacionarse con perspicacia o el relacionarse desde  un estado de alerta y a la defensiva.  Lo que conllevara  a una relación de desgaste continuo. En este sentido la confianza, no se pierde o diluye de un día a otro, esta desaparece de la relación de pareja en la medida que surgen situaciones no claras, malos entendidos no esclarecidos,  a través de situaciones que llevan a la pareja a un alto nivel de estrés y eventos repetitivos en el tiempo.

Es frecuente que la pareja quede en acuerdos para fortalecer la confianza, los acuerdos fracasan cuando no son claros y se reitera el incumplimiento de lo pactado.

Son muy  diversos los eventos que generan desconfianza en la pareja, desde el no cumplir compromisos muy básicos como el acordar en tener un tiempo a situaciones más complejas que generan un mayor impacto como una  infidelidad.  Es recomendable evitar que la desconfianza se instale en situaciones límite, lo que podrá generar un proceso se terapia más prolongado y con un menor nivel de tolerancia en la relación misma.

 

 

Duelos  por separación y  terapia de pareja

 

Podremos definir el duelo  en el ámbito de pareja como el proceso  mediante el cual el psiquismo procesa e ingresa a un proceso de aceptación de la pérdida y/o separación del otro, proceso que tomara un tiempo, variable en cada miembro.

El desgaste en la pareja producto de las crisis y conflictos  en el tiempo va a generar que estas se separen por el malestar y sufrimiento en algunos casos, en otros por agotamiento otras por circularidad de las experiencias.  Separación que implica dentro de lo sano, que ambos miembros aborden los motivos, el porqué de su separación y el cerrar de un ciclo de su vida, en otros casos, encontramos que algunas  parejas que generan  surgimiento de una nueva pareja  en centro de una relación en crisis o con conflictos.   En otros casos la separación se dio como un comunicado de decisión unilateral de uno de los miembros, independientemente de la dificultad de la relación y de lo que  implicaba.

Nos centraremos en el presente artículo en las relaciones de pareja que surgen en el desarrollo de otra parejalas cuales se consolidan  como relaciones de pareja que surgen dentro de la ambigüedad de la relación, en un estar y no estar, y se dan con el motivo de la separación unilateral, frecuentemente en casos de infidelidad que desembocan en la separación. En otros casos por separaciones parciales, lo cual corre el riesgo de conformarse una nueva pareja producto de la necesidad de salir de una relación en crisis. Es donde nos preguntamos ¿Cuál es el futuro de la pareja?

Si el nacimiento de la pareja fue el salir  de una situación de dolor, o el evitar una crisis. Con la salida y consecución de la nueva relación, esta cumplió con su fin y motivo de ser por si misma. En este sentido, ¿Cuál es el motivo de ser de la nueva relación, posterior a la salida?

Contexto que no se vera de inmediato, sin embargo encontramos relaciones en consulta que no ven un  camino en la relación misma.  La cual se da como el cambiar de estado inmediatamente, evitando el sentir  y procesar lo acontecido. Ambos miembros optaran por defender la nueva relación que no surge del bienestar, surge de la desesperanza que desarrollando un nuevo pegamento: la esperanza de una buena relación ¿Cabría preguntarnos en que condición la relación?

La  separaciones en la clínica de pareja nos muestran algunos  casos en la que la  distancia y el silencio de sus  miembros  genero una despedida, sin embargo no asumida y en algunos  casos  por ambos, producto de las crisis de la pareja sin mediar un dialogo del proceso de lo que les aconteció. Uno de los casos de mayor frecuencia atendidos se da  cuando se está saliendo de una relación se ingresa en otra en simultaneo,  ingresando a otra relación con el fin, evidenciándose el evitar el dolor o un escape,  donde el proceso de separación no se consolida del todo.

No se procesa la separación cubriendo una relación con otra. Existiendo la presencia del ausente en muchos momentos de la nueva relación. Lo cual de una forma u otra impactara en la nueva relación que se encuentra en germinación.

 

 

Cuando acudir al consultorio psicológico de pareja y cuando no asistir terapia de pareja

 

 

Las parejas en su proceso de desarrollo y convivencia van a atravesar  dificultades que normalmente son superadas por si misma, toda relación de pareja va a llevar consigo un conjunto de dificultades que tendrá que aprenden convivir con ellas y a superarlas. Se darán problemas dentro de  lo "normal y esperado": las parejas atraviesen fricciones o malestares, productos de la cotidianidad, no existe una pareja perfecta, la pareja ideal es parte de una fantasía. En los inicios de la relación "en la etapa de luna de miel" es muy probable que no se observen las mencionadas diferencias ni deficits de la relación. El nivel de la tolerancia como persona y en el vínculo de pareja es alto.

¿Cuándo se observan las dificultades en la pareja?

Algunos situaciones a considerar son: el impacto y efecto de las fricciones en la relación de pareja, el tipo de afectación, la frecuencia de la misma, en este sentido las dificultades esperadas son parte del ser pareja y cuando estas son cotidianas no es necesaria la intervención psicológica. Sin embargo, si el impacto es alto y  genera sufrimiento y malestar en uno de los miembros o ambos es importante considerar la ayuda profesional. La frecuencia de las situaciones de dolor si  constantes y recurrente, a pesar del dialogo, la relación no cambia o lo hace muy lentamente. La integridad de uno de los miembros se encuentra vulnerada o se genera un vínculo de dependencia / dominación, en estos caso la asesoría profesional es pertinente.

Las relaciones de pareja se configura con dos miembros presentan diferencias. La unión de dos personas cada cual con sus valores y costumbres propios van a  generar desequilibrios,  la pareja atraviesa un proceso de adaptación. Cuando las diferencias que  separan o interrumpen la normal convivencia, se convierten en intolerables o se amplifican,  se convierten en  frecuentes y generan: agresiones y maltratos físicos y verbales, situaciones irreconciliables y polares, problemas de comunicación. Estos son algunos ejemplos de la necesidad de una intervención  en los que la asesoría profesional, por parte del psicólogo y la terapia de pareja son necesarias  como una alterantiva de mejora.

La asesoría profesional  con fines preventivos es también un camino. En otros casos la pareja acude a consulta cuando la pareja se encuentra disuelta o disolviéndose y uno de los miembros considera la opción como última opción, en estos casos es muy probable encontrar a la pareja maltratada y con distancias amplias  que tomaran un tiempo mayor en el proceso de mejora.

 

Lo que no sucede en un espacio de consulta psicológica enfocada a la pareja

 

Una sesión de consulta psicológica va a ayudar a mejorar la relación de pareja, sin embargo, es necesario tener en cuenta que una sesión de 60 o 90 minutos no va solucionar los problemas de años o meses. Sin embargo, puede aportar mucho al esclarecimiento de la relación, el tipo de vínculo que se mantiene, las causas de las dificultades presentes, etc., permite tener un acercamiento a la problemática de la pareja. 

Algunas consultantes desean que el otro miembro de la relación "perdone" o "disculpe"  las dificultades que atravesaron, en este sentido si  la relación de pareja se encuentra maltratada y el malestar presente, no es de esperar que una sesión permita una reconciliación "instantánea". Los seres humanos tienen la capacidad de "perdonar"  y de reconciliarse, en este sentido, también se resienten y enfadan. El proceso de reconciliación es un proceso. No proviene de palabras cargadas de buenas intenciones. Muchos de los consultantes refieren: "Deseo observar cambios" "Acciones", lo cual también tomara un tiempo acompañado del proceso terapéutico. En el caso de ser viable y por acuerdo.

 

¿La terapia de pareja es lo indicado cuando existen problemas en la pareja?

 

En muchos casos es lo necesario: cuando existen problemas en el vínculo de pareja, la terapia de pareja es lo indicado. En otros casos la terapia de pareja no es lo indicado, incluso es nocivo.

 

Cuando existen desajustes en la estructura de personalidad de uno de los miembros la terapia de pareja no es prioritaria, la intervención parte por un abordaje de terapia individual con intervenciones puntuales en la relación de pareja.

 

Un problema frecuente en las relaciones de pareja: problemas de comunicación y expresión de los propios deseos.

 

La comunicación en la pareja es uno de los problemas frecuentes, en la cual la pareja entra en la trampa de adivinación del pensamiento a través de la expresión: “se supone”.

Muchas parejas dan por sentado que su pareja, por el solo hecho de serlo, debe de saber qué es lo que el otro piensa y siente. Lo cual debe va a acompañado de la trampa “se supone que debe de saberlo”. Por aquella suposición donde el donde el otro no llega a suponer cuales son los deseos del otro, se termina amplificando un impase pequeño. Surgiendo situaciones de desencuentros y expresando el malestar originado por “no entenderse”.

En este sentido es importante: Evitar el suponer que el otro conoce o conoce de antemano los deseos del otro miembro de la pareja. Establecer un espacio de dialogo y de encuentro, plantear aquellas situaciones que generan malestar en lo cotidiano.

Evitar el mantenerse en silencio, ante el silencio muchas parejas asumen o suponen que el otro miembro está de acuerdo con la situación y decisiones que se puedan asumir. El dialogo frecuente va ahorrar muchas visitas al servicio de terapia de pareja, así como la amplificación de problemas cotidianos.

Es importante recordar que la pareja se ha conformado como dos personas que deciden compartir una vida, experiencias o un romance.

En este sentido cada miembro va a mantener una individualidad con deseos muy particulares en cada miembro, la no expresión de los propios deseos, intensiones, anhelos, etc. Pueden conllevar a dificultades ante el escenario que el otro miembro no puede decodificar lo que no se expresa con claridad, lo que genera confusión al intuirlo y desde las confusiones reiterativas existe la posibilidad de ingresar a una crisis de pareja. La verbalización y el dialogo se consolidan como el mejor mecanismo de prevención ante las dificultes en las relaciones de pareja.

 

 Espacio personal antes que aglutinación :¿El Inicio de una crisis?

 

Uno de los motivos de consulta en el servicio de terapia de pareja es sobre la función de los espacios. No existe una formula universal de funcionamiento de los espacios personales, sin embargo es importante mencionar que las mayor parte de las personas contamos con espacios personales, de pareja, de familia, sociales, públicos, laborales.

Los espacios personales  en las relaciones de pareja son recomendables, saludables y necesarios, el establecer una relación de pareja no implica el desvincularse del propio grupo social de amigos. En este sentido dos ingredientes básicos para que funcionen en el marco de la relación de pareja: confianza recíproca como el respeto de los acuerdos.

En este sentido, citare un par de ejemplos desafortunados sobre los espacios de pareja uno relacionado a la dependencia:

Cuando la pareja se conforma por un exceso de amor de parte de uno de los miembros, un amor que absorbe y consume al otro miembro, hablo de un amor posesivo, que desea fusionarse con el otro miembro, en la cual ambos paulatinamente van  perdiendo su individualidad. Donde uno de los miembros refiere que se encuentra asfixiado por la relación, uno de los miembros le solicita dejar al grupo de amistades, sus actividades sociales e invita al otro a girar en torno del amor de uno de los miembros. El ceder a estos requerimientos conlleva al riesgo de una separación, agotando a uno de los miembros, al ceder a los requerimientos del otro, bajo la bandera de que abandono de igual forma a su círculo social y pide o exige el mismo tributo por amor a la relación que han construido. El presente es un ejemplo de pareja aglutinada donde se pierde la identidad de ambos.

 

Citando otro caso, opuesto y al otro extremo,    cuando uno de los miembros considera que es aun soltero, solicitando un espacio donde no considera la existencia del otro y busca constantemente una vida que implique un bajo nivel de compromiso, encontraremos  una relación de pareja desatendida, con un déficit en espacios para el encuentro.  Tomando un espacio sin considerar la presencia del otro.  Sin estar dispuesto a ceder o llegar a un punto medio y argumentándose que así se conocieron y no cambiara su forma de ser. El mantener espacios personales no implica el olvido o el seguir en otros casos una vida de adolescencia o soltería cuando existe una relación de pareja, salvo que la misma se acordara en el proceso mismo de la relación.

 

¿Cómo configurar un espacio personal en la relación de pareja?

 

Al inicio, planteamos: la confianza, el respeto de los acuerdos, sumados al dialogo continuo.  En este sentido el espacio de consulta de terapia de pareja puede aportar en al proceso  explorar las dificultades y zonas ciegas, como el de   asumir acuerdos para la configuración de los espacios personales  y acordes al motivo de consulta.

 

Infidelidad y terapia de pareja

 

Las causas de la infidelidad en la pareja son variadas, planteo algunas en base a la atención de pacientes en el consultorio psicológico, muy brevemente.

En el ámbito de terapia de pareja se han dado algunas por una estructura de personalidad engrandecida y con una pareja denigrada. El consultante engrandecido no acude a terapia de pareja por voluntad e iniciativa, asiste porque ha sido descubierto y ante el peligro inminente de separación opta por asistir.

En otros casos, la pareja ha atravesado un periodo de desgaste, donde las discusiones y reclamos son sentidos y vividos como parte de la cotidianidad, el dialogo no ha sido una característica, se hace presente como una constante el resentimiento. Se presente un déficit en el afecto como parte de la  relación, en uno o por ambos miembros. El vínculo sexual se convierte en  displacentero o forzado en palabras de los consultantes: "por cumplir".  El desgaste uno de los miembro o ambos al sentirse no   escuchados comienza a generar espacios de atención y afecto en alguien que brinda contención.  Posibilitándose un nuevo vínculo con alto contenido afectivo.

En otras circunstancias uno de los miembros ha sido infiel y la pareja lo considera como una traición, que no puede ser perdonada, optando por una “revancha”, aplicando la expresión “ojo por ojo…”

La desatención de uno de los miembros o el olvido de la relación, donde el vínculo sexual y del afecto se evidencia como ausentes, donde no se han separado debido al tiempo invertido en la relación o en otros unidos por compartir motivaciones diversas como la de  ser socios laborales, por citar alguna.

Las causas en la infidelidad son muy variadas y con matices en cada relación. He planteado algunos casos con matices generales que surgen en la cotidianidad de la atención en la consulta psicológica.

 

¿Las parejas pueden sobrevivir a una crisis por infidelidad?

 

Muchas parejas han transitado la crisis y se han sobrepuesto, han tenido un proceso en terapia que les permitió explorar aquellas posibilidades y encontrar los recursos que necesitaban, otras no lo lograron, algunos de los motivos fueron el negativa de cambio de parte de alguno de los miembros, una relación muy desgastada en el tiempo,  la presencia de valores de personales que no toleran la tan sola idea de una infidelidad. 

Un punto importante para superar una infidelidad es la del  deseo reciproco de darse una oportunidad acompañado con una intensión autentica de cambio, encontramos aquí un primer escalón de inicio.

 

Problemas tratados en el espacio de terapia de pareja

 

En muchas ocasiones la pareja asiste por  discrepancias, conflictos, malos entendidos, resentimientos, procesos de crisis, situaciones de abandono, separaciones temporales, infidelidades, apatía sexual.

Las discrepancias en la pareja,  sean estos por diferentes puntos de vista  o preferencias es parte de la normalidad en toda pareja, algunas parejas entran en un juego muy peligroso en la de comparar una antigua relación con la relación actual vivida. Calificándola inclusive la anterior como mejor ante el otro miembro. Con aquella formula, se está asegurando una separación, acompañada de resentimientos y malestar.

 

¿Qué hacer antes las discrepancias en la pareja?

 

Evite comparar las relaciones de pareja, cada relación de pareja es única y particular,  cada cual tiene sus primaveras e inviernos, no busque una relación de pareja del pasado en una presente. El proceso de convivir en pareja es el ir aceptando al otro y ambos amoldarse, proceso que no se da unos meses, toma un tiempo más amplio.  Es muy diferente la relación de enamorados en la que cada miembro vive en su espacio a la de compartir uno en común.

Se estila en nuestro medio que muchas familias  facilitan a los hijos un segundo, tercer o cuarto piso de una casa,  con la idea de tener junta a la familia para no separarse.  Si la pareja ha decidido  aceptar lo que le brinda la pareja de origen será importante saber que se desee o no, la pareja es una “invitada” en la familia de origen. En algunos casos hemos encontrado el involucramiento en exceso y que rebasaba los límites  de la pareja, llegando a invadirlos. En cuanto a formas de pensar y modo de vida. Podemos llegar a una familia aglutinada.

Evite en la medida de lo posible el involucramiento de la familia externa en la pareja. La pareja debe de ventilar su problemática como pareja y evitar que se armen consejos de familia donde acuden por ambos lados: los padres,  tíos, primos, abuelos, etc. Escenificándose un jurado ante un cuasi “delito”. La pareja es la que vivirá su vida y no otra persona mas.

En el caso de existir malos entendidos es muy probable que se amplifiquen por la diversidad de puntos de vistas y creencias personales como familiares. Las decisiones de la pareja las debe asumir como tal, erradas o exitosas, pero son propias de la pareja. Aceptar que siempre existe la posibilidad de errar, que no son muchas las veces, y ofrecen la oportunidad de aprender y mejorar.

 

Las crisis en las parejas  son frecuentes y de diversas intensidades

 

Entendemos por crisis a los cambios que se dan y que escapan del manejo de la pareja.  Dentro de las crisis esperadas, encontramos por ejemplo los cambios laborales y desempleo. Otro de los elementos que puede generar una crisis son los embarazos no planificados, como el descubrimiento de la infidelidad, sea esta virtual o en el plano real. Cada pareja va a afrontar las crisis de diversas formas, a algunas les tomara más tiempo que otras salir de ellas.

 

La separación temporal en la pareja

 

Es un buen camino antes que una separación definitiva.  Sobre todo cuando está  dentro de  una crisis, cuando las emociones se encuentran amplificadas y la confusión es parte de la relación. En la cual la pareja podrá tomar un mayor nivel de conciencia del “porqué” y el “debido a que” de la separación o el reconsiderar la posibilidad de seguir como pareja, la separación temporal no es saludable tomarla como un instrumento de manipulación o producto de un impulso. Ya que se está caminando por camino muy angosto y peligroso.

La apatía sexual, la disminución del deseo sexual hacia el otro o la supresión del deseo mismo, son muchos los motivos por los que el deseo desaparece, producto de un resentimiento, infidelidad, practicas no consentidas por alguno de los miembros, desamor, etc. Es importante en este ámbito explorar con la pareja que se encuentra sucediendo en la relación no como el suceso en sí, sino, como proceso. Ya que el deseo no es que desaparezca de un momento a otro, si no que en el camino se deteriora.

 

Relación de pareja disfuncional

 

La funcionalidad en la pareja la podemos entender  como la operatividad en parámetros de la salud y bienestar psicológico con tendencia al equilibrio en el proceso de interacción y generación de vínculos sanos.

Las parejas con una funcionalidad sana,  se desarrollan en base a relaciones donde se aceptan y asumen los roles contemporáneos de ambos miembros: de los roles tradicionales a los postmodernos. Cuando se mencionan roles tradicionales se hace  referencia  a la imagen femenina, por ejemplo  al estilo Ingalls o chapadas a la antigua, mujer abnegada que se dedica a las labores domésticas y a los hijos,  sin derecho de réplica y con bajas aspiraciones profesionales (simplificándolo), en los roles contemporáneos, la visión de la mujer es la de una imagen con un narcisismo sano, una mujer empoderada, que asume roles laborales y sociales en base a la  equidad.

En el vínculo de pareja funcional encontramos relaciones de parejas que tienden con frecuencia al dialogo fluido, se consideran con igual validez las expectativas de ambos miembros, el proceso de comprensión y entendimiento de sus problemáticas es reciproco. Se presentaran roces en el intercambio de opiniones y puntos de vista, los cuales se solucionaran en base a la escucha empática y acuerdos, orientados a la búsqueda de consenso. Evitando denigrar la imagen  del otro en espacio internos como el público. La violencia física y psicológica, no es parte de la relación de pareja.

La funcionalidad de la pareja entendida en nuestra sociedad y para la pareja  en su valoración y reconocimiento   simétrico de roles asumidos.

Encontramos parejas disfuncionales con tendencia a  la desvalorización, minimización o anulación del otro miembro o cuando se da por ambos miembros. La asimetría se vuelve una característica  de su   funcionamiento como en sus roles. La violencia física y psicológica es una realidad inherente a la pareja. La comunicación se manipula, con dificultades para establecer el dialogo claro y honesto, sin calcular segundas intenciones o ganancias secundaria, presentando además dificultades constantes para asumir acuerdos.

La terapia de pareja es un camino para las parejas dentro de un marco de funcionalidad, para ajustar detalles que generen roces  y malos entendidos, propios de las relaciones humanas.

La terapia en parejas disfuncionales se consolida como un dispositivo de mejora en el tiempo, el cual será un proceso, en la que se explora las necesidades de pareja tanto a nivel individual, como de relación. En otros casos cuando las diferencias son insalvables y la relación de pareja se encuentra deteriorada o impacta en la salud psicológica  de alguno de los miembros puede ser un vehículo para mejorar la relación como en el rol de la amigos, antes de que de pareja, si fuese viable.

El vínculo del amor en la relación de pareja va a durar lo que tenga que durar, no todas las parejas se mantienen unidas para toda la vida (son cada vez menos como tendencia), Incluso, las que se mantienen unidas por lapsos muy prolongados se encuentran unidas no solo  por amor (necesariamente), sino por otros elementos. Algunas  parejas  se preservan como amigos o buenos padres. El vínculo del amor y su mantenimiento es parte de un proceso en la que ambos miembros  serán los responsables de asegurarlo.

 

Egoísmo en la pareja

 

Uno de los motivos de las separaciones en la pareja es la de la egoísmo, en algunos casos consiente y en otros inconsciente. La se configura como un elemento de la personalidad. Encontramos parejas en las que prima el deseo de autosatisfacción sin considerar al otro miembro. Planificando la relación de la pareja en torno a si misma.

Expresiones relacionadas con:

“Para su familia, le da todo  y ante mi familia, no me pregunta si desean algo”; “Debe de complacerme en todo y tendrá que hacer el esfuerzo si me valoro como me merezco”.

En este caso, encontramos relaciones que en algunos casos van a sobrevivir un tiempo, sin embargo la tolerancia conlleva a un límite. Es muy probable que en algún momento se separen.

Desde el dar y no recibir, en todo sentido, encontramos ya dificultades  a nivel de personalidad y que impactan en la relación misma.

Las relaciones de parejas como proceso de interacción deben de contemplar para una equilibrio la complacencia reciproca de sus miembros.

 

Las parejas contemporáneas y  las familias ensambladas

 

En la actualidad es  frecuente que se unan parejas con hijos de relaciones anteriores, conformando estas lo que se denomina  familias ensambladas.  Al respecto Emyly B. Visher y John Visher . Mencionan:  las familias ensambladas tienen un largo camino por delante y como toda familia, ese camino será por momentos sinuoso y difícil y por momentos placentero y con un paisaje incomparable.

Algunas parejas creen que su nueva familia totalmente diferente de la anterior, mientras otras piensan que serán muy parecidas.

Al respecto los Visher, mencionan algunos mitos:

  1. La familia ensamblada se integrara inmediatamente. Los Estudios sobre familias ensambladas demuestran que lleva varios años que la familia ensamblada se integre. Cuando hay niños pequeños, el proceso tiende a ser más corto que cuando hay niños más grandes.

2.La familia ensamblada es igual que familia de primer matrimonio.

  1. El amor surge inmediatamente. Se necesita  tiempo para las relaciones crezcan y maduren. Sus hijos a veces parecen estas más conscientes de esto que los adultos: “Si me quieres, quieres a mi hijo”, es una de expectativa que puede crear sentimientos de frustración y culpa. Aun cuando los padrastros o las madrastras quieren establecer el vínculo de inmediato, los hijastros pueden no estar preparados.
  2. Las madrastras son malvadas. Desafortunadamente, los hijos a veces creen que las madrastras son como las de los cuentos. Al igual que existen distintas clases de madres, existen diferentes clases de madrastras. Lo que cuenta es la relación entre ellas y sus hijastros. Los padrastros aparecen como malvados en la literatura, pero generalmente cuando los hijos son más grandes.
  3. Cuando los padres se divorcian y se vuelven a casar, el daño producido a los hijos es permanente. Las estadísticas nos demuestran, que solo un tercio de los niños en esas condiciones, tienen problemas de adaptación luego del divorcio o del nuevo matrimonio. Dos tercio de los niños se van adaptando a sus nuevas familias a medida que se encuentran en ellas  la contención  que necesitan. Si sus hijos están angustiados y continúan así por mucho tiempo, sería aconsejable consultar con un especialista en familias ensambladas.
  4. Es mejor para los niños tener poco contacto con el padre que no vive con él.  Cuando los niños no tienen contacto con el otro progenitor, tienden a imaginar cosas con respecto de él. Generalmente estos padres son idealizados de modo que los padrastros y madrastras nunca puedan alcanzar ese ideal. Sus hijos no esperan las mismas cosas  de su papa o su mamá. Que las que usted necesitaba de esa persona cuando eran pareja; muchos adultos pueden ser buenos padres  aunque  no fueron buenos esposos. Siempre que sea posible, los niños deberán  tener contacto con ambos padres, ya que esto es necesario para su crecimiento y desarrollo.
  5. Cuando un padre se vuelve a casar, luego de la muerte de su conyugue, las relaciones familiares son más fáciles que luego de un divorcio. Si bien es cierto se elimina la tirantez entre los ex-exposos,  los hijos a veces ven en el re-matrimonio como una traición al progenitor que ha fallecido. La persona que ya no está también  puede adquirir una especie de “halo” que dificulta aún más la entrada del padrastro o madrastra a la familia.

 

Las realidades de la familia ensamblada

Hay una mayor complejidad  familiar. Debido  a que la familia tiene más miembros y más personas que están involucrados en las interacciones y decisiones,  estas familias son más complejas. Con el tiempo la diversidad puede ser beneficiosa pero al principio puede resultarles agobiante.

 

Bibliografía:

E. Visher y J. Visher (1999). El fortalecimiento de la familia ensamblada. Manual de autoayuda para parejas ensambladas. “Los mios, los tuyos, y los nuestros”. Buenos Aires:  Fundación Familias Siglo XXI.

 

Dominar la Ira en la Pareja

 

Aaroon T. Beck. (2011). Con el amor no basta. Barcelona: Paidos

“A veces pensaba: una buena pelea aclare el ambiente. Solíamos tener una buena riña, una formidable relación sexual. Ahora tenemos disputas formidables y nada de sexo … después de una pelea solíamos redescubrirnos, nos sentíamos más unidos y estábamos impacientes para meternos en la cama. Pero ahora la ira está ahí, persiste y yo ya no quiero volver a verlo jamás. No puedo olvidar las cosas desagradables que dice." Así describía Marjorie y su fuerte resentimiento contra Ken.

Aunque parezca útil la manifestación de enojo en alguna etapa de matrimonio, puede ser destructora en otras oportunidades. Y cuando se arrastra de una ocasión a la siguiente, de orden hora, de día en día, y de semana en semana, entonces es fatal. Una pareja debe actuar si su matrimonio ha de sobrevivir.

Se ha frustrado la inmensa mayoría de los matrimonios desdichados a raíz de la mutua hostilidad. Una hostilidad continúa modifica la percepción que el cónyuge tiene de su pareja. Como dijo Marjorie: “ Cuando pienso en él, todo lo que recuerdo de su cara encolerizada y sus alaridos". Cuando las parejas experimentan semejante ira, les parece natural querer atacarse uno al otro.

Desde luego, la idea tiene su lugar. Es falsa una actitud idealista acerca de que nunca debería expresarse la cólera. Algunas veces puede ser adecuada la expresión del enojo, cuando no salvadora. Por ejemplo, una esposa maltratada, atormentada, descubrirá que mostrarse francamente enojada es un modo de protegerse. (Por supuesto, a menudo la manifestación de enojo de la víctima sólo consigue enfurecer al agresor.)

Algunas personas creen que expresar y la es la forma más eficaz, de hecho, el único modo de ejercer presión sobre otra persona. No obstante, es posible que no se percaten de que la manifestación de la cólera pueda producir importante resultado negativos. Además no modifica, por lo general, las actitudes de las otras personas y suprime sólo de momento una conducta no deseada, que reaparece mando se ha retirado la amenaza de castigo.

Durante el periodo de matrimonio, los sentimientos de gratitud, amor y afecto parecen perder su influencia en ocasiones. Por ejemplo, un miembro de la pareja puede percibir que no hay suficientes interacciones placenteras con su cónyuge, suficiente tiempo compartido o suficientes caricias. También es posible que el cónyuge de por obligadas ciertas acciones placenteras y por lo tanto no las considere como recompensa o digna de respuesta. A medida que las expresiones de placer recaen (como forma de reforzar actitudes deseables de los cónyuges) es más probable que las parejas recurran al castigo como medio de control.

Otra "ventaja" aparente de expresar ira es la descarga de la tensión. Después de una buena riña, ambos cónyuges tal vez se sientan relativamente aliviados y estén en condiciones de comprometerse en actividades incluso eróticas. Más amistosas. A pesar de eso puede ser demasiado caro el precio de pelear, tal vez los dos integrantes de la pareja conserven durante años recuerdo de palabras ásperas e incluso de golpes.

A medida que la disputas acaloradas conducen a que los cónyuges se distancien uno del otro, parecen decaer sus sentimientos amorosos. Éste fenómeno se debe a que las actividades negativas generan emociones negativas como el resentimiento o la tristeza, en tanto que las actitudes positivas generan emociones positivas como el amor y la felicidad. Cuando las actitudes se transforman de positivas y negativas, los sentimientos cambian en la misma dirección.

Sin embargo, al coartar las raíces de la hostilidad, o al menos controlar sus manifestaciones, muchas esposas y maridos son capaces de dejar la imagen negativa y volver a la positiva. A menudo me he sorprendido al observar el retorno de sentimientos afectuosos y de amor, que por la hostilidad de los cónyuges parecían extinguidos en su totalidad.

En general, es mejor que las parejas traten de reducir al mínimo sus estallidos de ira. Puesto que la hostilidad con frecuencia se basa en malos entendidos o, al menos en exageraciones, es probable que agrave el problema en lugar de solucionarlo. Además las heridas que se infringen causar en matrimonios desavenidos mucho sufrimiento. Cuando ustedes peces hostilidad, trate de lograr su propósito con medios que minimicen el efecto indeseado sobre su cónyuge.

 

Conciliar las quejas y demandas en la pareja

 

Entre las pautas para poner en claro los motivos de queja de la pareja y entender las respectivas de él (ella) se encuentran las siguientes:

No trate de defenderse, dar excusas, o contra-atacar. Aunque la queja de su cónyuge puede ser una grosera exageración y parezca injusta o el razonable, traté de ser lo más objetivo posible, asume el papel de un investigador más que de un acusado.

Trate de aclarar con precisión qué hizo usted - o no hizo- para trastornar a su cónyuge. Si su pareja hace manifestaciones vagas, globales como "nunca sé lo que prometes" o "es una mala persona" o "está lleno (a) de odio", necesitará algo de habilidad para averiguarlo. Hacer una pregunta cómo ¿"puedes darme un ejemplo específico?” Es la clave para la aclaración. Reducir un motivo de queja global a un problema específico coloca usted en una mejor posición para abordar el tema.

Haga un resumen sucinto las quejas de su pareja. Para estar seguro(a). De quiste comprende la índole exacta de las preocupaciones de su cónyuge, realiméntelo (la) parafraseando lo que parece ser la esencia de las quejas. Después de la declaración más amplia, usted debe darle a su cónyuge un resumen de las quejas para determinar si las ha comprendido bien.

 

 


 

La separación en la pareja: cuando el responsable es el otro  (mito)

 


Al abordar la temática de la separación con las parejas  que vienen a la consulta nos encontramos que en  varias circunstancias se considera en muchas ocasiones  que esta es generada exclusivamente por uno de los miembros de la pareja, de tal forma que uno queda como víctima y la otra como  victimario. Lo cual es un mito, donde ambos son responsables de lo sucedido. En ocasiones por omisión u acción. Es  preguntarse ¿Qué es lo que hizo? O ¿Qué es lo que se dejó de hacer?, planteándonos aquellas sencillas interrogantes podremos comenzar a explorar la dinámica de la pareja y lo que genera la separación.
Al responsabilizar  al otro por lo sucedido se ingresa  a un espacio de victimización  y  acompañado en ocasiones de auto lamentación (“por que a mí, que lo di todo”, “Si me he sacrificado tanto por el/ella”, etc). , al respecto es un buen camino para no asumir la propia responsabilidad y generar culpa, se camina de forma mucho más sencilla por la vida cuando se va sin culpa, sin conciencia de responsabilidad y desplazando  la misma.


El explorar los roles es un inicio del proceso psicoterapéutico en los vínculos de pareja.

 

 

Reconstruyendo la relación de pareja

 

Cuando hablamos de reconstruir la relación encontramos que algo se ha roto o fracturado, en este proceso de por sí, ambos miembros se han lastimado y sin embargo, observan y sienten que todavía se encuentran presentes motivos y elementos por los cuales se puede volver a rearmar la relación de pareja.

Este proceso de retomar la relación, es de por sí un volver a descubrirse, donde, si bien es cierto, surgieron con el otro : dificultades, conflictos, malestares; pero no es solo aquello, si no también es el darse cuenta de que tiene cualidades, aspectos positivos, logros en común, metas y anhelos, etc.

Es este punto en donde se invita a la pareja a que se auto evalúe, que explore las zonas de conflicto y las zonas de bienestar de la relación. Evaluación que es importante, dado que cuando se reconstruye y retoma una relación, esta no consiste en negar la existencia de aquello que los separó, al respecto es común escuchar expresiones como: borrón y cuenta nueva, no paso, si los dos lo olvidamos todo está bien, hagamos de cuenta que nunca sucedió, etc., sin embargo, sucedió, se dio. El negar va a llevar a la pareja a un malestar más profundo que puede que no se observe en un instante donde la emoción lo abarca todo (por la ilusión de mantener aquella imagen de la pareja, en algunos casos ideal) , solo que es como la expresión: el tapar con un dedo el sol.

Al respecto el camino de reconstruir la relación debe de por si llevar a aceptar y procesar como pareja, aquello por lo que se distancio. A partir de este punto se puede iniciar un camino de terapia de pareja, en el proceso de reconstruir la relación con motivación y voluntad de ambos miembros de participar del proceso de terapia de pareja, en el que se puede observar las posibilidades que tienen como amigos. Donde el vínculo generado por la confianza es primordial antes que nada y es que la pareja tiene diversos roles, posteriormente es también el de re-enamorarse ambos, que sienta la presencia del otro sin asfixias y hasta donde ambos se sientan cómodos a través de su dedicación.

Y un elemento indispensable en este proceso, aunque parezca trillado mencionarlo, y que es básico e indispensable, necesario: la comunicación abierta y sincera, si no existe este elemento el espacio de terapia pareja se puede convertir simplemente en un pretexto de: se intentó, pero no se logró. Además del proceso de exploración de aquello en lo cual se tuvieron dificultades y de cómo ha influido en la relación y de qué camino se tiene que tomar ahora para que ya deje de ser un elemento de lastre y de cómo afecto a la misma. Al respecto, citando otra expresión que surge en varias parejas: se perdona, más no se olvida, en este contexto es cuando está presente aun el malestar, latente, es como el mar parece calmo, sin embargo las corrientes se encuentran bajo la superficie. Al respecto, el acompañamiento en terapia individual es necesario, en estos casos, en el que el procesar lo sucedido necesario para construir una relación desde lo sano.


 

Los cambios en el amor y las relaciones de parejas contemporáneas en el Perú


Producto del dialogo en aulas con los alumnos de psicología, sea en la catedra o de manera informal, surgen las siguientes reflexiones en relación a la visión contemporánea del amor y las relaciones de pareja.

En nombre del amor, se han tejido un conjunto de mitos, historias, tradiciones, etc., en la que clásicamente la mujer es la encargada de llevar y sostener abnegadamente la relación de pareja, la familia, el bienestar de los hijos, etc., donde el hombre cumple un rol de proveedor, básicamente,  y la mujer  la de esperar al hombre cuando finaliza el día. Lo cual se puede observar en el devenir de la historia y en algunas zonas de nuestro territorio.

En el Perú actual, prevalecen todavía mitos, tabúes y sanciones sociales implícitas en el proceso de contraer una relación de pareja, así como en el rol de la mujer y el hombre.

En el caso de la mujer, existen desde los tiempos “ideales para el compromiso y el casarse” impuestas por algunas familias de origen tradicional, y en el caso de no cumplirse con lo estipulado, se es señalada  socialmente y ataviándosela de adjetivos. Con lo cual se la direcciona a un rol ya prescrito por la sociedad y en silencio.


Lo cual genera la imagen del amor y a la mujer peruana como amorosamente abnegada, la cual es responsable de la felicidad de la pareja y la familia, teniendo el arduo deber de mantener encendida la llama de amor , "soportanto" desplantes, inseguridades, adicciones, infidelidades, y malestares accesorios que se han consolidado como derechos del  hombre (Imagen distorsionada, donde se anula sus deseos).

 

Realmente, es una responsabilidad amplia, dura y que genera culpa en el caso de que algo llegue a fallar en la relación de pareja o ante los conflictos que son parte de la dinámica de la misma. Las cosas no están claras en la relación de pareja en el Perú.

Estas imágenes son provenientes de espacios aún existentes en el Perú actual, fenómeno que en las ciudades capital, ya está cambiando, lentamente, pero cambiando. Sin embargo es bueno notar que  persisten y existen en zonas aun “tradicionales”.

 

Imagen generada por el machismo imperante en el Perú. Y alimentada por los circuitos de comunicación masiva, tan  solo basta encender el televisor y recordar que aun que pasan telenovelas (y que observe en la infancia) y que siguen aún reeditándose con  los  mismo guiones, solo que en esta ocasión con nuevos protagonistas. Pero la historia es la misma, la de la abnegada mujer que espera estoicamente al hombre como salvador de una situación.


Esta imagen en algunos sectores de la población se está cayendo cada vez con mayor rapidez (me refiero a las zonas urbanas y con acceso a la oferta educativa de educación superior - universitaria), el fenómeno de la globalización está aportando, a homogenizar las culturas, roles y responsabilidades, donde el género femenino asume en la actualidad roles de gerencia, jefaturas, etc. y por capacidades que el hombre tiene que desarrollar pero que el mismo rol  masculino lo encasilla, en una conserva cultura, lo encorceta. Donde ella, ahora decide cuando casarse, con quien, el estudiar un post-grado y planificar su vida, mas ya no permite que se la planifiquen en pro del bienestar de la familia y pareja.


Estos cambios post modernos están generando estados de crisis,  depresiones y conflictos (lo cuales se expresan en diversos clientes hombres, en las sesiones de terapia individual y de pareja), quienes han estado sosteniendo la imagen tradicional de la mujer que busca la protección, el estar bajo el tutelaje del hombre peruano, como la damisela en peligro que se encuentra a la espera de un príncipe que la salve y proteja.

 

El empoderamiento del género femenino ha  desconcertado  al hombre del siglo XXI, la mujer  se empodera en cada día, reclama y asume sus justos derechos, determina su felicidad y es dueña de su destino, determina cuando se inicia una relación y también plantea cuando termina. Lo cual ya deja de ser patrimonio exclusivo del hombre.


Encontramos que la balanza del poder y el amor se convierten en la actualidad en patrimonio de la pareja y ya no solo de uno de los miembros, sin embargo todo este proceso de nuevos roles y acomodación en la dinámica del vínculo, conllevan a procesos de inestabilidades y conflictos, en la reacomodación de dos culturas personales que se juntan y  que deben de procesarse.

Al respecto, el espacio generado en la terapia de pareja es una oportunidad para el fortalecimiento de la relación para ya no verla como una debilidad, sino, muy por el contrario para obsérvalo como una oportunidad de desarrollo y fortalecimiento de la relación en la pareja  y de quienes los sucederán de concretarse como tal en el tiempo.

 

La psicología en el Perú, en el siglo XXI

 

La psicología en el Perú contemporáneo se encuentra en estos momentos dando grandes cambios e innovaciones, desde la re-valoración y los nuevos roles del profesional psicólogo y su desempeño en diversas áreas.  El presente artículo tiene como finalidad de presentar algunos campos de acción del psicólogo en nuestro medio. Temas que serán desarrollados con mayor amplitud mas adelante.
Las áreas clásicas de desempeño del psicólogo en Perú son:

·        La psicología clínica y de la salud

·        La psicología social

·        La psicoterapia individual

·        La psicoterapia de pareja

·        La Psicoterapia de grupo

·        Desarrollo del talento humano y organizaciones

·        Psicología educativa y del aprendizaje

Además abría que citar las que se entrecruzan con  las diversas disciplinas y desde las diferentes orientaciones como:

  • ·        Psicoanálisis y psicoterapias psicoanaliticas
  • ·        La Gestalt
  • ·        Psicodrama
  • ·        Conductismo
  • ·        Cognitivos
  • ·        Sistémicos
  • ·        Transpersonales,
  • ·        EMDR
  • ·        Terapias de avanzada, etc.

Pudiéndose desarrollar en áreas como:

 

  • Psicología clínica
  • Psicoterapia
  • Psicología educativa
  • Psicología y arte
  • Psicología política
  • Psicología del consumidor
  • Psicología del deporte
  • Salud Mental
  • Investigación 
  • Orientación y consejería
  • Psicología organizacional
  • Etc.

 

Campos de desarrollo del psicólogo en Lima – Perú, según la ley del psicólogo peruano:

 

  • Psicología Ambiental
  • Psicología clínica y de la salud
  • Psicología de la familia.
  • Psicología de las adicciones
  • Psicología de las emergencias y desastres
  • Psicología del adulto mayor
  • Psicología del deporte
  • Psicología del tránsito y la seguridad
  • Psicología educacional
  • Psicología jurídica
  • Psicología organizacional
  • Psicología penitenciaria
  • Psicología policial-militar
  • Psicología política
  • Psicología social y comunitaria

 

980-980-808